Cuentan los libros, el cine y la Historia de la creatividad nacional que hubo un hombre que diseñó España en una época en la que el Estado necesitaba de un cambio tanto interno como externo. Era un país anclado en una cultura estética centrada en la «helvética» y a las que las musas del exterior observaban desde altamar con el sueño de hacer turismo y acompañarnos para crear una nueva identidad visual.

José María Cruz Novillo ha tenido durante su larga carrera todos los premios al diseño, al mérito y a las Bellas Artes posibles pero su mayor vitola es su compromiso imparcial, no partidista ni interesada para la transformación de la imagen gráfica de España, tanto pública como privada.

Cruz creó el puño y la rosa del PSOE y, como también hacía falta, puso su granito de arena para asentar la Real Casa de Correos, reafirmar la T del Tesoro Público o vestir de azul a los grises del Cuerpo Nacional de Policía. Para él el dibujo es una herramienta para el diseñador que siempre es posterior al pensamiento. Por eso su creación es eterna como sugiere en su obra Opus 14, que estará expuesta hasta el año 33.920.430, como mínimo.

Esta brandemia se convierte, en estos tiempos de pandemia, en la que somos disparados disparados con la peor materia prima de las estadísticas, en el edificio del INE que Cruz se encargo de llenar de color y números. Este Diafragma Decafónico de Dígitos es un sistema de transcripción de cifras a colores.

El dato 001 es la extensión de España en kilómetros cuadrados: 504.645. El 002 es la población, y así sucesivamente. También están el número hogares, alumnos, empresas, parados, exportaciones y otros, hasta completar los 58 paneles. El mosaico forma un armonioso, equilibrado y sinfónico espejo de color pero, si tuviéramos que incluir ahora las estadísticas de la COVID, serían todas en blanco y negro: sociodemográficos, económicos, movilidad y, por supuesto, los de salud y mortalidad.

El gran problema es que el 002 hacemos nuestro trabajo, cumplimos nuestra función y nos ponemos el bozal. Los gestores del 001 no tienen incentivos para mejorar y buscar la excelencia como lo hacía Cruz en su día a día. Saben que el 002 español seguiremos votando a sus gen 001 como si de seguir a un equipo de fútbol se tratara. Ahora sabemos, ante una situación crítica, que la ausencia de competencia es la forma más fácil de propagar un virus.

Cruz también diseñó los billetes de pesetas que corrieron de mano en mano durante la transición y, en esta nueva transformación hacia el nuevo mundo con un país con enfermedad social, sanitaria y económica hay que descubrir que las peleas de gallos sólo abren más puertas a la muerte y no podemos esperar a descubrir lo que generan las burbujas de la Coca-cola.

Si la Tierra de Machado puede mantener un macroconsejo de Ministros a modo de charanga, podrá proveer también un equipo de expertos a modo de pandereta como lo ha hecho Italia y, si procede, poner a un CEO al frente de la reconstrucción del país . Un buen gestor, ante una crisis, debe buscar respuestas aunque sea a costa de reducir la endogamia de un sistema, cuando menos, imperfecto.

La recuperación pasa por no dejarse llevar por el diluvio, por aprender de los errores y dejarse de autosuficiencia para ceder más al otro. El que más quiere a España es el que más obedece.

Dejémonos guiar por el Espíritu de la Colmena de Víctor Erice, cartel que también inmortalizó Cruz Novillo, para dejar atrás la guerra civil y comenzar de nuevo.

Podemos ser flecha o herida. Herida que resucita lo que perdimos durante el confinamiento y ya no podemos retomar o Flecha que rasga con el poder de la ilusión y revela el verdadero camino a seguir.

“No es de dónde tomas las cosas, es adónde las llevas”.

Jean-Luc Godard, el cineasta que no veía cine

Alberto Saavedra CXO imita.es Chief Exponential Officer

blog.imita.es

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