Cuentan los libros de Historia que la primera fotografía A COLOR en España se publicó el 12 de Mayo de 1915 en la revista “Blanco y negro“, aquella que fue la primera en emplear el «papel couché«. La instantánea la tomó el fotógrafo Fungairiño y era la primera imagen en color obtenida directamente del natural. Es una hermosa imagen en la que un anciano maestro da a una niña su primera lección de violín y es de tipo costumbrista, es decir, tiene como fin mostrar a los observadores los usos y costumbres de otros lugares (algo muy común entre las dos Guerras Mundiales).

En ese mismo período nos encontramos ahora, una etapa de Entreguerras, la que hemos librado contra el virus todos los ciudadanos y la que están empezando a librar nuestros representantes para repartirse los restos del naufragio. En esta guerra, como en cualquier conflicto, todos somos perdedores. Por eso para salir victoriosos,  no se pueden repetir los mismos errores, tanto por la sociedad como por los gobiernos, y caer en las misma contradicciones que en la mal llamada «gripe española».

La epidemia biológica, quizá se ha llevado al maestro de violín, pero nos deja la primera lección que debemos tomar para futuras pandemias. No será la única que nos toque vivir «según dicen los expertos» pero es la primera que ha podido ser controlada en toda nuestra Historia. Esa primera lección es que la transformación digital no se improvisa porque conlleva otra pandemia, la telemática.

Si la cultura del teletrabajo hubiera sido la piedra angular de las empresas muchos de los problemas de esta crisis estarían resueltos. La cultura innovadora de la empresa no se hace a empujones ni a la fuerza sino que es un proceso de horadar la piedra, de pico y pala, de transformación de PERSONAS.

En imita, ante los problemas, seguimos nuestro método KaiZen mirando a nuestro alrededor y, de lo mejor que hemos encontrado es el Manifiesto de teletrabajo de Gitlab. Esta empresa ucraniana de software colaborativo tiene un equipo de 1.200 miembros ubicados en más de 65 países de todo el mundo. Su servicio es usado por organizaciones como la NASA, el CERN, IBM o Sony y en ese manifiesto se expresa de forma sencilla las reglas básicas para la digitalización del trabajo. Se puede aplicar a cualquier sector y nos explica, desde su propia experiencia y testimonio, las mejores herramientas de comunicación, cómo compartir información y el modo de habilitar horarios flexibles.

No obstante, a mi humilde entender como pionero, los pilares del teletrabajo en las actuales circunstancias de crisis son:

  1. Priorizar la comunicación asíncrona sobre la síncrona
  2. Armonizar los canales de comunicación formal e informal.
  3. Primar los resultados del trabajo sobre las «horas invertidas»

En esta tesitura, lo que nadie puede discutir es que el verdadero salvavidas para las PYMES de nuestra nación no son créditos ICO, ni moratorias de impuestos, ni «ERTEs extraterrestres» que dejan la realidad suspendida como una fotografía de Chema Madoz. No son más que parches que ofrecen la harina del hoy pero nos conducen al hambre del mañana. El verdadero paracaídas para nuestros negocios tradicionales es la digitalización.

Con esa intención, para apoyar a apoyar a las PYMES a dar el salto al comercio de Internet, Red.es ha puesto en marcha el el programa Acelera Pyme, del que tenemos el orgullo de formar parte desde imita, con el objeto de articular un conjunto de iniciativas y ayudas a las pymes y autónomos para apoyar sus esfuerzos en innovación y financiación.

El objetivo es que las empresas colaboren con grandes plataformas que ya poseemos grupos de interés y, de ese modo, llegar de forma instantánea a un nuevo mercado y conseguir la operativa necesaria para seguir vivas. Como muestra librerías, tiendas de ropa y distribuidores de alimentación que han vendido su alma al Deliveroo, restaurantes que son la fábrica de Uber Eats que les paga a diario para mejorar sus flujos de caja o los repartidores de Glovo que recorren la ciudad para buscar la harina de nuestras tartas.

En este momento, aquella vieja cita de Bill Gates que decía que el negocio que no está en Internet no existe, cobra todo su sentido. Ahora si hay que pensar diferente como decía el otro gurú de las Américas y centrar la estrategia en el cliente y en sus posibilidades reales de compra. Los que llevamos años predicando que el cambio era necesario, vemos ahora que hay que aprovechar este cisma para generar una transformación organizada.

En este desigual combate de esgrima, lo único que sabemos es que el virus está tocado pero no hundido. El Doctor Simón por fin ha podido hablar de «Small Data» en lo que se refiere a transmisiones, defunciones y reproducciones. España ha gritado «Touché» al virus pero todavía no sabemos muy bien la exactitud del «golpe».

Aprovechemos esta cura de humildad que nos ha venido de la Indias y saquemos de esta historia a los tahúres y a los mercachifles. En España sobreabunda el talento, sólo hay que saber mirar. 

Dejemos de un lado el «Programa, Programa, Programa» que diría Julio Anguita, que en paz descanse, y escuchemos a esos MAESTROS DE ESGRIMA que, desde su cueva, nos regalan las claves para mantener la distancia con el virus con un florete honorable.

«La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnostico falso y aplicar después los remedios equivocados.»

Alberto Saavedra CXO imita.es Chief Exponential Officer

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