La Creatividad del Naúfrago

No es lo mismo el Villar de mi aldea sanabresa, Santa Colomba, que el Billar americano o francés de las combinaciones imposibles. No es sólo una cuestión gramatical, entre la B de Burro y la V de Victoria, de rock&roll o de jazz. Se trata de “ver más allá”, como lo hizo Antonio de Nebrija cuando publicó, en 1492, la “Gramática castellana“, la primera de una lengua moderna. Cuando éste se la presentó a Isabel la Católica, la monarca le preguntó “¿y esto para qué sirve?“, y él respondió “mi Señora, ésta será el arma más poderosa del imperio que bajo sus pies se va a forjar“.

bola8La Innovación consiste en comenzar cada día de nuevo, encontrar la carambola perfecta que nos permita forjar relaciones en medio del caos. Podemos jugar al estilo francés, combinando las tres bolas que tenemos en nuestra empresa, para conseguir esas figuras que los expertos llaman diamantes, o podemos hacerlo al estilo del “pool americano“, con una infinidad de bolas de colores, que nos permiten meter en los agujeros las ideas que no son viables y dejar, para el final, la bola negra, la 8, la de la fortuna, la que te hace ganar o perder.

Sin embargo,  como resulta con muchas creaciones, el billar nació en el Norte de Inglaterra y en Irlanda pero luego se extendió por todo el orbe. En sus primeros tiempos, se jugaba de forma rudimentaria sobre la hierba hasta que a alguien, probablemente un día de lluvia, se le ocurrió trasladar el juego a una mesa hasta llegar a las actuales mesas con calefacción, pizarras y tapete celeste que tenemos en la actualidad.

billar gauginLa entropía de la Innovación convirtió lo verde en azul y lo tornó dorado cuando, en la India, un destacamento inglés inventó el “snooker“, como modalidad del billar americano, e incluyó las apuestas, que han convertido, a algunos jugadores en millonarios. Jugadores que no ven rombos en los elementos decorativos sino que, fijándose en ellos, construyen diamantes aritméticos para guiar la trayectoria de las bolas.

El juego de la Innovación nos permite, si somos como mi hija, ver un mapa mental  donde el resto sólo vemos una simple glorieta de circunvalación.  Con ese mismo espíritu, naufragó, en América, uno de los grandes exploradores de nuestro reino: Álvar Núñez Cabeza de Vaca.

nunezcabezadevacaComo buen emprendedor, el conquistador hizo cosas impresionantes con recursos muy limitados y una espectacular visión y optimismo. La norma de su vida fue la de un hombre que, cuando todo está abocado al fracaso, se crece y supera los obstáculos con creatividad y pensamiento positivo. En su época de guerrero  en nuestro país, ya fue un precursor de lo que ahora llamamos Inteligencia Emocional y su sueño era emular a sus antepasados con estrategias como las Navas de Tolosa. la batalla en la que un pastor guió a los reyes cristianos hacia la victoria en los montes de Toledo.

En América, después de un naufragio y muchas calamidades, consiguió convencer a miles de indios para que fueran súbditos del emperador Carlos V, sin derramar una sola gota de sangre. Su discurso era, en esencia, divergente al que padecemos ahora con “Gran capitán americano“, que nos pide que invirtamos parte de nuestro gasto social en la OTAN.

Álvar Núñez lo hizo siendo un indio más, haciéndose partícipe de su cultura y otorgando siempre el valor de la palabra como moneda de cambio. De todos es sabido que, cuando un indígena te pone en el pensamiento, es su forma de dar palabra a lo vivido.

Al contrario hacemos en nuestro Occidente civilizado. En ocasiones, nuestras propias leyes, limitan y encasillan nuestra creatividad. Valga como anécdota, con la excusa de no perjudicar al neonato, en el Registro civil no podemos poner nombres a nuestros hijos como Cain, por ser culturamente un vocablo asociado a la maldad, Judas por designar un nombre alevoso o traidor, o “Cheyenne“, por hacer referencia a los pieles rojas de América del Norte.

dientedeleonPara crear, no tenemos que reinventar la rueda pero sí buscar nuevos usos para los medios que tenemos a nuestro alcance. Como muestra, una planta común, la “achicoria amarga“, que es un remedio natural muy efectivo para tratar el cáncer, es un alimento inusualmente nutritivo y, desde el pasado año, Continental comenzó a dar los pasos para la comercialización de los neumáticos fabricados con caucho de diente de león.

Es la historia que se repite de cómo los conquistadores acabaron conquistados.

De cómo los holandeses fundaron la Nueva Ámsterdam en la isla de Manhattan porque se enamoraron de sus ríos, de sus manantiales y de los ricos frutos de sus bosques.

De cómo Cabeza de Vaca aprendió la cultura del mimbre y no de la guerrilla y, de ese modo, conquistó newamsterdamFlorida para la “civilización”, con el chamanismo de padrenuestros, las avemarías y la imposición de manos.

De cómo podemos usar la Historia como estéril Valle de lágrimas o que nos sirva de mimbre, para pensar en todo lo que es capaz de hacer el ser humano.

Personalmente, me decanto por la opción B, elijo al ser humano de las Reconquistas, las Exploraciones y los Descubrimientos. Esta alternativa nos hace progresar y disfrutar de, por ejemplo, un cosmético 100% natural creado a partir de leche de Burra  por la compañía salmantina Neathea.

“Peregrino,
sólo hay camino, no más.
.Casa y labrantío
no sé si tendrás.
Tierra para sepultura
todos no van a encontrar. Peregrino,
solo hay camino,
no más. Camino que uno es,
que uno hace al andar.
Para que otros caminantes
puedan el camino hallar.
Para que los atascados
se puedan reanimar.
Para que los muertos
no dejen de estar.

Camino que uno es,
que uno hace al andar.

Si nos cerca la alambrada,
somos brazos por demás.
Si la noche se te cierra,
enciende la oscuridad
juntando todos los ojos
que van por donde tú vas.

Dios es Dios
en todo y siempre.
La Historia se hace al pasar,
labrando en el día a día
nuestra hora y su lugar.

Recoge toda la sangre
en el sol que alumbra ya.
El alerta, de los viejos;
de los mozos, el afán;
la libertad de los indios
y de los niños, la paz.

Haz del canto de tu Pueblo
el ritmo de tu marchar.
Sacude el largo letargo,
deja nostalgias atrás.
Quien camina en la esperanza,
vive su mañana ya.”.

Pedro Casaldáliga.

                                  

Alberto Saavedra
 CEO at imita
        www.imita.es        

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