Liliput sostenible

Esta semana se ha celebrado en el Palacio de El Pardo, aunque según el análisis KaiZen de imita no hay mucho que celebrar, un Encuentro a modo de cumbre, aunque estemos todavía en la ladera de la montaña, bajo el lema “Innovación para una economía circular en Europa“. De cualquier raciocinio coherente, se desprende que los recursos naturales son finitos y que el modelo económico lineal, que arrastramos de la revolución industrial, de “Tomar, Hacer y Desechar“, lleva años sin poder definirse como sostenible.

economiacircularEste modelo, denominado Economía Circular, se fundamenta en la creación de valor para los residuos y nace con la sana aspiración de no generar residuos y eliminar aquellos cuya reutilización parece irreversible. Es una Economía restaurativa basada en el principio fundamental de preservar y mejorar nuestro capital natural controlando el ciclo de los recursos. Es un modelo tan sencillo como controlar el “stock” de nuestra empresa mediante un diseño circular del proceso que maximice, optimice y redefina la utilidad de todos los activos que se emplean en el proceso.

Desde esta base teórica me permito, como Tecnólogo, añadir el principio del Mantenimiento preventivo y correctivo, ya que el mejor residuo es aquel que no se produce. Por este motivo, la concienciación no debe recaer sólo en el ciudadano sino en los políticos que deben comprender el problema como Innovación Social y precisar, si es necesario por mandato ley, una mayor implicación de los empresarios que generamos el problema.

bombilla_livermoreObviamente, como cualquier modelo innovador, requiere un proyecto que genere una cultura de cambio tanto a nivel empresarial como social. Debemos cambiar nuestra forma de consumir y, sobre todo, de trabajar. Se trata de evitar modos de fabricación como la obsolescencia programada. Ningún ecosistema natural planifica sus activos para morir o certificar una vida útil. Eso sucede en nuestro ya avanzado siglo XXI en el que una impresora deja de funcionar, baterías de smartphones dejan de cargar o bombillas que dejan de lucir cuando sabemos a ciencia cierta que pueden duran hasta los 115 años que lleva encendida la “livermore” de un Cuartel de Bomberos de California.

Desde el modelo capitalista, se cumple el objetivo de que los consumidores sigamos un ciclo circular comprar – tirar – comprar, algo desastroso para el Medio Ambiente. Necesitamos un cambio de mentalidad radical con gobernantes que sean capaces de generar una innovación disruptiva en ese modelo y tengan lo que en imita denominamos “Ecointeligencia” y que se encuentra en las páginas del libro “Travels into Several Remote Nations of the World“, publicado de forma anónima en Dublin en 1726.

Con ese título puede parecer una novela de viajes pero en realidad es una interpelación constante al lector para que examine los comportamientos, vicios y problemas de su sociedad. Por ese motivo, desde este foro, vamos a intentar hacer nuestro viaje particular poniéndonos las gafas de lectura en modo Innovador.

Llamemos Liliput a cualquiera de los tres países que asistieron a la Cumbre de Madrid, supuestamente “desarrollados” por su organización social y política, España, Italia y Portugal. Imaginemos que la justicia, en términos medioambientales, de Liliput no funciona sólo mediante la sanción cuando alguien no cumple las normas, sino que se valora el cumplimiento de las leyes a través de la recompensa.

En esta isla imaginaria, los gobernantes son elegidos por su mayor capacidad intelectual, en función de sus virtudes morales, según la conveniencia que tenga para el país a nivel ético. La Educación en Conciencia Mediambiental se crea a través de la composición de un equipo en el que se consigue la cuadratura del círculo de la que hablaba Leonardo: Alumnos, Familia, Escuela y Administración, que ofrece clases magistrales para el cuidado de la Casa Común.

La Sociedad Civil no acepta los caprichos del Rey. Si hay una forma mejor de romper los huevos cocidos que las que nos muestran, se unen y golpean el huevo por el lado más ancho, con eso se consigue no matar la gallina que nos da de comer. El caballo ganador es un modelo de consumo ecológico, sano y responsable.

Si nos ponemos las botas de la Innovación, nos convertimos en Gulliver y viajamos hasta un país vecino de Liliput, Houyhhnms, en el que su organización se adapta a las necesidades del entorno. Sus habitantes participan en la justicia con procedimientos que son precursores de la Mediación y fundamentados en principios de igualdad y co-responsabilidad. Los cargos se entregan por aptitudes y no por derechos adquiridos y, lo que es más importante, “La naturaleza se satisface con poco, y la necesidad es la madre de la invención”.

gulliverPero en la piel de Gulliver, nuestro viaje más importante es  el Lupata, la sociedad de vanguardia, de la Ciencia, de las Matemáticas y la Música.  Es la “isla voladora” que se alimenta de sus ideas, algunas totalmente disruptivas como cuando planean concentrar la luz a través del uso de pepinos, reconocer las pinturas por medio de olores y texturas, construir las casas desde arriba y sin bases.

La profesión de sus habitantes es el cultivo de la mente y son los pioneros, sin duda, de la la Economía circular cuando pretenden recuperar los alimentos después de defecados y son generadores del cambio necesario cuando intentan redefinir, incluso, las cosas que funcionan bien.

El Estado del Bienestar, bajo el amparo de las ideas de Keynes o Samuelson, ya no es sostenible debido a la desfavorable evolución demográfica. Lo tenemos que entender desde el paradigma de la isla de Lupata. Para poder hacer frente a los retos del futuro y que nuestro idílico “status quo” sea sostenible, tenemos que plantearnos el tipo de sociedad en la que queremos vivir.

Ahora la Madre Naturaleza, que nos han regalado, nos ofrece la “segunda oportunidad” de crear una Economía independiente del capitalismo que se fundamente en la capacidad de interactuar con los otros, de hacer cosas por los demás y que los demás hagan cosas por ti. Ese es el bienestar que tenemos que pretender, defender y soñar.

Seamos como Gulliver, persona con bondad infinita, gigante entre los enanos que, a pesar de la incomodidad, no quiso soltarse cuando lo ataron. Utilicemos el enorme recurso que supone la Innovación práctica a nuestro problema de recursos finitos y soltemos las cuerdecillas liliputienses que no nos permiten alzar la cabeza y que, a no ser que pongamos los medios, no nos permitirán comer.

imita

                                  

Alberto Saavedra
 Socio Director at imita
        www.imita.es        

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