Be Water

La Innovación es el cordón umbilical que alimenta a la empresa, el ombligo de nuestro ecosistema corporativo, las células madre que regeneran nuestra vida personal y profesional. Es el conducto que se crea por la inspiración de las personas, cuando permitimos que la gente tenga el poder. Son las ideas que nacen de forma natural, espontánea, sin atos.

cordon-umbilical-muy-largoEn Brasil, cuando un niño se pierde en la playa, tienen la sana costumbre, un hito en la innovación natural, de subirle a hombros y comenzar a aplaudirle. Con eso se consiguen dos cosas: que el niño deje de llorar por haber perdido ese cordón invisible que nos une toda nuestra vida con nuestros padres, y que sus progenitores le encuentren de forma inmediata. Personalmente, creo que la solución es más eficaz y más humana que la tecnológica europea basada en megafonía, vigilantes jurado y puntos de encuentro.

Innovación natural basada en involución, volver a los orígenes, como la del Cocido maragato que se presentaba esta semana en Madrid Fusión, cuando le ponen a una taberna salmantina a modo de botica el nombre de “BARMACIA” o el diseño rompedor del Concurso de Torreznos que se celebra este mes en Burgo de Osma (Soria).

Innovación espontánea basada en el reverso de esa moneda, la evolución, como la que observamos en la Cumbre económica de Davos 2017,  en una situación cercana a lo que cantaba Rosa León en nuestra niñez “del mundo al revés”, en la que el comunismo se abre y se convierte en adalid del capitalismo y el imperio del sueño americano del mito de Adán cierra sus fronteras al mercader europeo de Venecia. El esperpento de Valle Inclán hecho realidad política.

Tanto Xi Jingpin como Tramp, como sus seguidores, no han sido capaces de recrear la evolución de la vida que nos ha solucionado, a lo largo de la Historia, los mayores desafíos que hemos tenido los seres humanos. A mi entender, es un mal ejemplo de liderazgo innovador, ya que se salen por completo del triángulo de competencias que tiene que tener una persona para propiciar la mejora y no es más que una disrupción con el resto del mundo en ese afán de convertirse, tanto unos como otros, en el ombligo del mundo.

Es obvio que todo en la vida es cuestión de personas pero, cuando hablamos de Innovación política como mejora continua de la vida de los ciudadanos, al igual que sucede en empresas como Wikipedia, Facebook o Twitter, la “redarquía”, es decir, la estructura organizativa que permite conseguir los objetivos con el trabajo de todos mediante la inteligencia colectiva y participativa, es la solución.

Para mejorar nuestro mundo del siglo XXI no necesitamos volver a la obediencia ni a la diligencia de la Era Industrial. Necesitamos Innovadores públicos que provoquen disrupción en el Sistema con creatividad y pasión como el príncipe de Noruega que, en el principal evento tecnológico de los países nórdicos que se celebra cada año en Slush, ofreció un discurso magistral.

Gracias a este “efecto dominó” del trabajo en red y la Inteligencia colectiva, el monarca inspiró a un empresario español, afincado en Canarias, aunque de origen hindú, Sanyu Karany, fundador y CEO de la empresa FundingBox que ya era dueño de una plataforma que ayuda a las startups a conseguir fondos públicos. No contento con su trayectoria empresaria,l ha creado este año IMPACT GROWTH, que es una invitación abierta para que treinta emprendedores tecnológicos crezcan dentro del espacio Europeo.

Es una gran iniciativa porque, a pesar de los esfuerzos de los últimos años, según se desprende del Informe presentado por el Foro Económico Mundial y el Monitor Global, no somos todavía un “Econsistema” europeo de emprendimiento, es decir, que las startups no somos un sector en sí mismo por nuestros números económicos. Sin embargo, se aprecian, en esos estudios, que en Europa destaca la figura del “intraemprendedor”, es decir, ese individuo que innova dentro de organizaciones consolidadas con un papel de liderazgo mayor que el del propio fundador de la empresa.

En España sucede que, nuestra diversidad cultural, se demuestra también en la forma de potenciar, a nivel público, el empredimiento en las diferentes Comunidades autónomas para adaptarse al ritmo del crecimiento empresarial. La tendencia es crear aceleradoras verticales de cada sector: fintech, legaltech, insurtech, health o educación. En imita hemos creado un modelo nuevo de trabajo a modo de aceleradora corporativa global que aporta, a las personas de las empresas con las que trabajamos, una misión de innovación, visión de negocio y desarrollo de su talento.

aceleradora de particulasSomos el oxígeno de las startups cuando nadan en el seno materno y el cordón umbilical con las grandes empresas. Conseguimos que las primeras puedan alcanzar contactos de multinacionales y puedan darse a conocer en el mercado internacional. Nos convertimos en celestinos entre las startups y las grandes corporaciones para que ambas se barnicen de una cultura empresarial diferente. Es una relación “ganar-ganar” en todo momento ya que los emprendedores consiguen la confianza y la seguridad de una gran empresa que les aporta financiación, personas con talento y clientes. Las  multinacionales, por su parte, obtienen una nueva vía de inversión, networking e innovación además del know-how (conocimiento tácito y explícito) que de la inmersión se desprende. Somos como la aceleradora de hadrones del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) que desde Ginebra desafía las leyes de la Física.

Dejemos, por tanto, que la innovación natural inunde nuestro mundo como lo hizo con Jesús Encinar, creador de idealista.com, que nació por los quebraderos de cabeza que le supuso encontrar piso en España al regresar de EEUU. Se cansó de largas caminatas, de hablar con los porteros o ir recogiendo los papelillos que todavía encontramos en las farolas. El nombre de la empresa se lo inspiró su madre cuando le dijo lo que quería montar, “Hijo, eres un idealista”. Le vino genial el consejo: le puso ese nombre al Portal para ofrecer luz a un sector lleno de penumbra y hablar más del trabajo en equipo, de los valores de la compañía: confianza, claridad, optimismo y transparencia.

bewaterSeamos pues idealistas, es la mejor receta para ser innovador. “Be Water, my friend”, como decía Bruce Lee. La innovación natural, además de incolora, inodora e insípida, tiene que hacer referencia a ese principio taoísta del Wu wey como acción natural no forzada. Sólo tenemos que adaptarnos, anticiparnos y usar, de forma correcta, las fuerzas, tanto propias como las del entorno.

No tenemos que usar la fuerza para luchar contra la fuerza, es mejor ser como el agua y dejar que la corriente fluya sobre tu oponente. Es los que yo denomino Innovación líquida, amparado en el filósofo Zygmunt Bauman, la necesidad que tenemos todos los seres humanos de modificar la realidad en la que vivimos y comprender que, la única posible y necesaria manera de evitar los conflictos sociales y mejorar nuestras condiciones de vida, es la vía del cambio y la mejora continua, el camino de las aguas.

imita

                                  

Alberto Saavedra
 Socio Director at imita
        www.imita.es        

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