Neuronita feliz

En la metodología KaiZen de imita proponemos como técnica de Innovación la Gestión del cambio como sinónimo de aprender, mejorar y crecer. Una empresa, al igual que un ser humano, tiene que entender que el cambio es un proceso, un camino, un sendero en el que habrá fracasos que nos producirán dolor y eso, obviamente no resulta de nuestro agrado.

neuronafelizLa Neurociencia, amparada en las Matemáticas, nos enseña que el cerebro nos puede prestar las neuronas necesarias para conseguir nuestro proyecto de cambio y mejora continua. Cuando trabajamos en Ecosistemas de Innovación, las personas felices son las más capaces para encontrar nuevas oportunidades o generar nuevas ideas. Es lo que definió en su día Karpinski cuando hablaba de neuroplasticidad pero basado en los conceptos de, a mi humilde entender, el padre de la Neurociencia moderna, nuestro Nobel Santiago Ramón y Cajal cuando afirmaba que “Todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro”.

En un mundo interconectado por las redes sociales, las neuronas se conectan entre sí y estas neuronas pueden producir saltos cuánticos que consigan el hito más ambicioso: transmitir la felicidad. Si somos capaces de montar equipos de trabajo con gente feliz, las neuronas aprenderán del entorno y crearemos nuevas oportunidades para nuestra empresa, consiguiendo así, lo que denominamos en imitala ventaja competitiva de la felicidad“.

Esta mentalidad de crecimiento, de la que hablaba Carol Dweck, es la que cada día intentamos despertar desde imita a los líderes empresariales que confían en nosotros. Nuestro principio y fundamento es sencillo: Innovar no es inventar ya que, incluso cuando trabajamos en contextos de innovación disruptiva  “La fórmula del éxito empieza en ti”, como escribían Chris Brogan y Julian Smith en su bestseller empresarial.

Sin duda alguna, la Neurociencia aplicada a nuestro universo empresarial, traza una frontera entre el marketing tradicional y la nuevas disciplinas emergentes: el neuromarketing, el neuroliderazgo, neuromanagement, neruoeconomía, etc….Por ejemplo, el padre del empaque multisensorial, Charles Spence, nos propone, desde la Universidad de Oxford una técnica para diseñar envases con características sensoriales que involucren al consumidor con el producto, haciendo tangibles sus emociones. 

De emociones sabe mucho Coca Cola cuando ondea en cada anuncio su bandera de la felicidad. Es lo que llamamos en imita Comunicación Corporativa Inteligente cuando trabajamos con las empresas los beneficios y bondades de la Neurociencia, para analizar el comportamiento social. La Comunicación de esta multinacional está repleta de energía positiva e invita de forma abierta a compartir con los demás los pequeños triunfos cotidianos y nos enseña a trabajar por La Conquista de la Felicidad de la que ya hablaba el filósofo Beltrand Russel. ¿Cuál es su secreto? Su fórmula es sencilla: interpretan el funcionamiento del cerebro del cliente y encuentran las mejores ideas cuando dejan trabajar el metaconsciente. Siguen el fundamento de dar y recibir pero, por desgracia, sin prodigalidad.

Sin embargo, aunque el Neuromarketing es relativamente nuevo, encontramos casos como el estudio de laboratorio de Montagne en relación con la campaña “desafío Pepsi“. Este caso nos sirve de referencia para saber cómo funciona el cerebro humano ante situaciones y, en imita, lo solemos extrapolar de forma práctica a nuestros proyectos de Innovación comercial para pymes.

Se tomaron muestras de la actividad cerebral en un test anónimo de prueba de Pepsi y Coca Cola en la que no se extrajeron resultados especiales sobre la activación del cortex cerebral. Cuando el test es no anónimo, es decir, los consumidores prueban el producto conociendo la marcas, reflejan una diferencia en la activación cerebral por el efecto de la memoria metaconsciente y sus respectivas emociones asociadas.

felicidadEste estudio nos demuestra que las ideas necesitan de neuronas felices según corroboran los últimos informes anuales del World Happiness Report. La generosidad, la felicidad de compartir información en la redes sociales, nos hacen sentir lo mismo que cuando recibimos un regalo. Cuando una empresa tiene un comportamiento socialmente responsable y es capaz de transmitir que la infelicidad de los otros es la nuestra, esta habilidad para empatizar con las emociones ajenas, la pone en el ranking de nuestras preferencias de compra.

Es lo mismo que sucede cuando mi hijo, en plena neurogénesis, deja aflorar sus emociones, coge en sus manos dos servilletas de papel y se sube encima de la mesa de la cocina. En mi caso particular, nacen en mí las neuronas del miedo, la prudencia y la cautela y siembran en el niño la pregunta. “Pero, ¿qué haces?” Él me contesta con la seguridad que le dan sus neuronas felices: “Voy a volar“. No me queda otra salida que darme la vuelta y esbozar la sonrisa del que consiente, asiente y refuerza de forma positiva su comportamiento.

El neuromarketing es importante para el éxito de una organización pero, ante todo, cuando nos movemos en mundo profesional compuesto por personas, tenemos que saber explotar las bondades del mismo y su tecnología asociada, el Bigdata, con ética empresarial. De otro modo, nuestro entorno corporativo puede desembocar en una destrucción total de la libertad que nos configura como seres humanos.
neuroliderazgo
Para que esto no suceda, se necesitan muchos Unamunos, muchos líderes que sean capaces de traducir la visión en realidad, pero para ser Alejandro Magno, éste necesitó de por vida a su coach Aristóteles. El liderazgo, el talento y la creatividad se forjan desde la semilla de la voluntad y dejando fluir las emociones a flor de piel. Eso necesita nuestra sociedad, Innovadores sociales que, desde la Administración Pública o Privada, sean capaces de conectar con las personas y que puedan hacer que se cumpla la ley de la Neuroplasticidad de Hebb: “las neuronas que se encienden juntas (fire together) conectan juntas (wire together)”.

Esta técnica la empleamos en nuestros Talleres de Neuroliderazgo en la que establecemos que el potencial de una empresa está en la Visión (objetivos compartidos), el Equipo (conectar las personas) y la Misión: inspirar, intuir e imaginar el mundo. Con estas premisas de la Innovación, la Creatividad y el Cambio, creemos que podemos convertirnos en Arquitectos de nuestro propio cerebro.

Por estas razones, cuando tenemos la fortuna de poseer la información para desarrollar una estrategia empresarial, la mejor recompensa cerebral que podemos obtener es crear proyectos de Innovación que nos permitan establecer un marco de respeto a la persona humana buscando resolver problemas de nuestro mundo como la anorexia, el cáncer o la drogradicción. Como rezaba la campaña del año 10 del Consejo Superior de Cámaras de Comercio de España, “Esto solo lo arreglamos entre todos”.

 

imita

                                  

Alberto Saavedra
 Socio Director at imita
        www.imita.es        

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