De ciegos y lazarillos

En días de vino y lomces, la Innovación educativa es el arte de ser pícaro. Recuerdo con añoranza nuestra Educación General Básica en la que, si no era un año era el siguiente, el señor Maestro nos pedía realizar un Comentario de texto del Lazarillo de Tormes. A todos nos sorprendía sobremanera el hecho de trabajar sobre un texto sin autoría.
lazarilloEn el siglo XXI, el texto, gracias a las investigaciones modernas, ya no es Anónimo. Pero lo verdaderamente peculiar, novedoso e innovador del Lazarillo es que, tomando la tradición oral que era conocida por todos, produce un cambio disruptivo y se organiza de tal manera que la trama justifica, en todo momento, al protagonista como la rebeldía ante la sociedad injusta de su época.
Innovación puede ser eso, romper con lo establecido, la metaformosis del Lazarillo, agudizar la perspicacia para sobrevivir y adaptarse a las adversidades. Ese estado de transformación kafkiana, nos pone en la situación ideal para aventurarnos al reinicio constante, al aprendizaje social y, por supuesto, a la proactividad, como cuando Lázaro toma la iniciativa y se venga de su sociedad.
bemyeyesObservo con asiduidad a un estudiante de Psicología, con discapacidad visual, que asiste a sus clases de la Universidad de Salamanca y reside en un Centro Universitario vinculado al Colegio de mis hijos. Para esta persona, moverse por la ciudad supone un reto diario. Por suerte para  él, la Innovación le permite que, mediante aplicaciones móviles, pueda desplazarse mejor por su ciudad con apps como SeeLight, para saber cuándo cruzar un semáforo, o BeMyEyes, que posibilita a otras personas a convertirse en guías mediante la economía colaborativa.
Al amo del Lazarillo le vendrían bien estas aplicaciones o la nueva herramienta desarrollada en España Lazzus, que proporciona información auditiva sobre lo que el invidente tiene alrededor. El uso es muy sencillo, sólo hay que apuntar el dispositivo móvil hacia un punto, cual Robin Hood, para poder ubicarse. Este sistema ha obtenido el reconocimiento del premio Vodafone a la Innovación en Telecomunicaciones, tras pasar la validación de la Fundación ONCE.
El Lazarillo es transformación, innovación, soporta las adversidades del que rompe con el camino establecido. Es un emprendedor que evoluciona, aprende de sus errores, madura y, sobre todo, toma sus decisiones hasta transformarse para iluminar, con su metaformosis, a los que rodean.
Personas que aportan luz a los que no ven como Rafael Olmedo, presidente de Geko Navsat, que dejó su trabajo como funcionario y montó una startup dedicada al sonido 3D y sus aplicaciones en la vida cotidiana, centran su trabajo en el desarrollo de soluciones capaces de resolver los problemas de las personas con discapacidad visual.

gekoLo más novedoso del Sistema, que se ha comenzado a comercializar este año, es que utiliza estímulos acústicos tridimensionales para guiar al usuario por rutas que no conoce, sin mirar el smartphone, empleando GPS y realidad acústica aumentada. La materia que emplea son unos auriculares de transmisión ósea que se apoyan en los huesos del cráneo y transmiten chasquidos al oído interno a través de vibraciones internas. Los oídos del usuario siguen libres ya que el reflejo tiene menor carga cognitiva.

¿Cómo nació esta idea? Metodología simple, similar a algunas de nuestras técnicas imita: Rafael se sentó en su salón, le dió a su mujer una campanita del árbol de Navidad, cerró los ojos y comenzó a moverse siguiendo el sonido. Son Ideas en tres dimensiones, como las que nos cuenta Julio de la Torre en su programa en 3D de la Radio de la Universidad de Salamanca.

El autor del Lazarillo de Tormes, ya sea Diego Hurtado de Mendoza o Alfonso de Valdés, tienen un objetivo común: la voluntad por reformar, renovar y regenerar su sociedad, innovar lo Anónimo para ponerle nombre. Probablemente, el primero escribió la segunda parte pero, si me dan elegir, me quedo con el segundo. Para mi elección, me sobran los motivos innovadores pero citaré tres: su ascendencia judía (cual Cervantes), ser el responsable de redactar las cartas del emperador Carlos V y su estilo literario. Su prosa rompe con la tradición, es moderna e independiente. Siempre clama por reformar una institución, la Iglesia de la época, “corrompida y viciosa”, según sus palabras. Su carácter es totalmente convergente como cuando escribe en una de sus cartas : “Yo, señor, soy libre y claro, y cuando veo la necesidad y el peligro, no puedo dejar de decir libremente lo que me parece“.

Además, según la investigadora Rosa Navarro, Valdés usó algo muy novedoso en la tecnología actual, la encriptación, con el propósito de guardar su nombre en el título de la obra para deleite de ojos sagaces. Su firma la formarían la tres primeras letras, leídas en sentido inverso (como el texto hebreo según su origen), unidas a las tres últimas.

En imita, desde la humildad, somos tus lazarillos para innovar. Como el perro fiel, enseñamos a nuestros clientes a cruzar las calles. Pero, una vez la empresa está lista para innovar, nos convertimos en el ciego que da de comer o busca el alimento para su amigo leal, les paseamos, les cepillamos y, sobre todo, conversamos con ellos para guiarles e indicarles el momento en el que se tienen que sentar, tumbarse o ponerse erguidos.

Los profesionales de imita somos como el escudero del pícaro Lazarillo, por el que siente curiosidad, le produce novedad, lo plantea como enigma. Este personaje es realmente innovador. Es la primera vez en la Historia de la Literatura que el personaje le pregunta al protagonista por su vida, le hace sentirse superior, le hace mejorar. Renueva su vida y le hace verse a sí mismo especial al alejarle de su propia miseria. Rompe con lo que hacía habitualmente, le interpela para que tenga un combate interior y esta batalla que  Lázaro libra, le  acaba por demostrar su verdadero talento. El escudero es un auténtico coach emocional.

Aprendamos a innovar como Lázaro, nacido en nuestro rio Tormes, quien mediante un juego implícito de confianza con el ciego, le enseña tres lecciones: la primera sucede cuando le invita a escuchar unos magníficos sonidos provenientes del interior de un toro de piedra de la época romana . En el momento en que Lázaro pone la oreja allí, el anciano le da con el garrote para indicarle que ese no es el camino y que no debe  fiarse de lo que hacen los demás y sí pararse a pensar antes de actuar.

La segunda lección, proviene de la picardía de Lázaro al robar la comida del fardel del ciego, que cosía y descosía: eso es innovar. Agudizó el ingenio para sacar las más brillantes ideas y las más astutas mentiras con el fin de aprovecharse de los despistes de su amo y, con ello, comenzó a valerse por sí mismo.

Pero, sin lugar a dudas, la lección más importante que extraemos de las fortunas y adversidades del protagonista de la obra, es que, en la vida, podemos elegir ser ciegos o lazarillos,  conservadores o innovadores, seguidores o líderes, pero siempre es posible adoptar una actitud abierta para despojarnos de la venda que nos impide contemplar el mundo desde el telescopio de la Innovación.

imita“Toma, come, triunfa, que para ti es el mundo. Mejor vida tienes que el Papa.”.” –  Lazarillo de Tormes.

                                  

Alberto Saavedra
 Socio Director

www.imita.es

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