S.L.

Al igual que la expresión latina “Lato sensu” (o sensu lato) enmarca algo que existe “en sentido amplio”, la identidad de una empresa trasciende mucho más de lo que implica su marca corporativa. No incluye sólo los elementos clave que los sociólogos emplean en sus teorías sobre el pensamiento empresarial, a saber: capital, organización, producción y administración.

32738722_11198382Sucede algo similar a lo que el Documento Nacional de Identidad de mi abuela ofrecía en la casilla de profesión: s.l. (Sus Labores). No entiendo la razón de ponerlo en minúsculas ni por la doctrina de la Real Academia Española de la Lengua ni por lo que realmente englobaba. Así, al parecer para una sociedad injusta, se explicitaba que se trataba de una señora que no trabajaba fuera de casa, aunque sus labores ocupaban toda la jornada. Del mismo modo, las empresas tenemos una identidad basada en todo lo que fabricamos en nuestro seno pero también lo que hacemos fuera de casa: Comunicación, Imagen y Acción Social.

En nuestra sociedad actual, estos amos y amas de casa siguen generando una gran riqueza “sumergida” para nuestro país que no se revela en el PIB ni en el CIS ni en los índices macroeconómicos. Según un estudio realizado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), si se cuantificara el trabajo que realizan, el valor alcanzaría los 424.000 millones de euros. Además, ayudan a educar y crear valor en las nuevas generaciones al vincular su tiempo al desarrollo del entorno familiar y, por desgracia no paritaria, siguen siendo una minoría los hombres que se dedican en exclusiva a las labores del hogar (seamos optimistas con el 25% del Reino Unido).

La identidad de una empresa es su personalidad, su manera de ser y estar en la sociedad, su modo de hacer, su espíritu, lo que es y lo que pretende ser, sus valores y su filosofía. La identidad de nuestra empresa es el ADN de nuestra estrategia, nuestra carta de presentación, nuestra esencia con la que competimos en el mercado. Son el santo y seña de nuestra cultura corporativa.

Esta semana, compartiendo Viandas de Salamanca con un círculo de empresarios de Castilla y León, intercambiamos impresiones sobre las posibilidades reales de la pequeña y mediana empresa y, sobre todo, de las microempresas de la región, de crear riqueza a través de la Innovación. Se trata en su mayoría de “S.L.s”, Sociedades de Responsabilidad Limitada (limited partnership), pero, a mi entender, sus posibilidades de innovación son ilimitadas.  Para lograrlo, al igual que sucede con el Software Libre, los empresarios debemos otorgar a nuestro equipo la libertad de creación y, en todo, no poner límites ni limitaciones al Desarrollo del Talento.

Son regiones en las que el consumidor es conservador por su propia naturaleza por lo que  las emociones del cliente se vinculan, en la mayoría de los casos, a las experiencias vividas con la empresa. Por este motivo, la Innovación sólo tiene un camino: trabajar en mejorar la identidad de la compañía. En este contexto comercial, según expresaba uno de los comensales, “es muy díficil fidelizar a un cliente y muy fácil perderlo“. Para conseguir ganar esa confianza, si queremos lograr ese ambiente de Innovación ilimitada, tenemos que lograr tener la suficiente empatía con el cliente y la humildad para interesarnos por sus problemas. De ese modo, podemos preocuparnos, de primera mano, en crear nuevos productos y servicios que, desde la cercanía, mejoren nuestra competitividad empresarial. Seremos innovadores si logramos satisfacer un deseo del cliente aprehendiendo de nuestro propio negocio.

Hay que cambiar el modo de mirar al cliente como un mero consumidor que nos genera beneficios. Hay que interiorizar que es parte de nuestra cultura empresarial, de nuestro equipo, de nuestro ecosistema. Nuestro tejido empresarial nacional se constituye, en un 97%, por pequeñas y medianas empresas que generan su ventaja competitiva, su diferenciación y fortaleza, en base a una forma de hacer, una manera de transmitir lo que son y una identidad.

Un modo de conseguirlo, si se me permite la licencia de crear una nueva denominación para las siglas SL, es proponer a nuestro mercado un Servicio Limitado. Las pymes tienen que optar por ofrecer un servicio en edición limitada que consiga aumentar la fidelización de sus clientes. ¿Cómo? Por ejemplo, innovando en el modo de presentar el producto. Eso consigue que se refresque de forma continua su identidad corporativa y se rompan los esquemas preestablecidos de los clientes y los “prejuicios inmovilistas” que tienen sobre nosotros.

Este objetivo se puede alcanzar de un modo sencillo. En esos ratos “muertos” de inactividad que tienen todos los Gerentes de las pymes, es muy importante que se preocupen y dediquen tiempo a pensar por qué los clientes les compran un determinado servicio o producto y estudiar cómo la “solución” que entregamos, puede embellecerse con novedad para no recubrir, cuál tarta de cumpleaños, sólo las necesidades de siempre.

Podemos crear, al igual que se hace una serie limitada de un coche o de un reloj, un servicio de edición limitada por el que el cliente se sienta un “privilegiado” por adquirir un bien en nuestra empresa. Cuando Mercedes saca una edición limitada de un modelo, lo hace centrándose en el producto, su imagen de marca y las características del activo. ¿Por qué no hacer lo mismo para realzar la personalidad de nuestro cliente?

En regiones tradicionalmente conservadoras como las nuestras, debemos evolucionar a un modelo en el que se potencie el efecto sorpresa de renovar nuestro servicio pero con el tacto suficiente para que el cliente perciba los cambios como algo positivo. Estimo que una pyme puede construir una cultura organizacional de innovación como base de su éxito, aunque no se trate de una startup de Internet como Facebook, Linkedin o Google. Se trata de crear una visión o un modo de hacer diferente con la simple intención de reinventarnos cada día y comunicar a nuestro segmento de clientes, una imagen empresarial innovadora, sólida y dedicada a ellos, al igual que lo hacen grandes compañías como Apple.

Los consejos para CREER en nuestra identidad y CREAR esa cultura corporativa que nos ayude a MEJORAR, se basan en siete sencillas premisas, a saber:

  1. Pensar siempre en emprender nuevos proyectos y en fomentar la creatividad y el aprendizaje continuo.
  2. Medir los comportamientos de los miembros de la empresa para que transmitan nuestros valores.
  3. Estar siempre atentos a las opiniones de nuestros clientes (fieles e infieles).
  4. Establecer “embudos de innovación”: medios para captar, priorizar y analizar ideas.
  5. Crear un ambiente y clima innovador que promueva la cooperación, el compromiso y el optimismo.
  6. Invertir en recursos, es decir, vestir a personas (propias y ajenas) con nuestra camiseta para lograr los objetivos.
  7. Analizar nuestro éxito como empresa: en lo externo, en lo personal y en lo corporativo.

El mundo globalizado de la prisa nos urge e invita como pymes a crear modelos disruptivos para mejorar nuestros modelos de negocio. Decían en la cena, que hay que “renovarse para sobrevivir”, y que,  por ese motivo, el Gobierno, al igual que rescató a los bancos por ley, rescata a las personas con la ley de la segunda oportunidad. Son mecanismos válidos para que, los que no pueden pagar, se liberen de sus deudas y puedan empezar de cero como antaño los judíos cancelaban sus deudas durante el sabático Shemitá.secondlife

Sin embargo, en imita proponemos otro modelo: cambiar antes de que sea demasiado tarde. Cambiar a una segunda dimensión en la que prime la innovación, algo semejante a lo que se vive en el entorno Second Life, un universo virtual (metaverso), ideado con finalidad lúdica, social o educativa, en el que el usuario interacciona con el mundo virtual mediante un avatar.  Hay empresas e instituciones que hacen simulaciones en esta plataforma para conocer cómo pueden funcionar sus estrategias comerciales, financieras o marketinianas en un entorno real.

Cada día podemos crear avatares que nos permitan modelar el mundo de nuestra empresa, nuestra identidad, nuestra cultura. Avatares que nos permitan hacer volar nuestra imaginación y permitir a nuestros profesionales impulsar ese modelo de cambio que nos ofrezca la posibilidad de anticiparnos a los problemas y, sobre todo, adentrarnos en caminos que solucionen los devenires que están por venir con actitudes como la apertura, la flexibilidad o la cooperación.

Como me decía mi abuela, respaldada por su ingente sabiduría popular,  “Hijo, con la cuchara que elijas, con esa has de comer“. Si elegimos la cuchara de la Innovación, como primera y segunda oportunidad, podremos garantizar que los garbanzos del puchero de nuestra empresa serán de la Armuña.

imita la realidad, imita

imagina tu mundo.
Alberto Saavedra Lorenzo
 Socio Director

www.imita.es

Visita nuestro BLOG: blog.imita.es

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*